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martes, agosto 23, 2011

¿Última oportunidad?

El Ejecutivo tiene otra oportunidad de representar a la mayoría que quiere vivir y trabajar en paz, la que ha progresado gracias a una sociedad libre donde los movimientos totalitarios, que controlan la Confech, constituyen una exigua minoría.

El Presidente y sus ministros tienen que elegir entre el modelo británico y el modelo libio. La diferencia es sencilla: el gobierno de Mr. Cameron ha dado libertad a todos los ciudadanos pacíficos y ha aplastado sin misericordia a todos los delincuentes, mientras que Mr. Jadafi actuó en forma indiferenciada y permitió que se le armara una guerra civil.

El curso intermedio que ha seguido don Sebastián, el de conceder y conceder y apenas atacar puntuales focos de violencia, no puede aguantar mucho tiempo. El movimiento contestatario quiere el conflicto, quiere una Libia más que una Inglaterra, y la única forma de evitar ese escenario es plantear de entrada el escenario inglés. De lo contrario, cualquier cosa que haga el gobierno caerá bajo el fuego cruzado de las condenas de organismos de derechos humanos.

¡Qué locura pensar que en el Chile de hoy hay grupos anarcocomunistas que quieren sembrar el odio nuevamente!

Mañana y pasado estamos ante una gran y buena oportunidad para el gobierno, que requiere unidad de sus huestes y mucha inteligencia. El adversario no es la ciudadanía que marcha con globitos y pancartas, sino un ejército pequeño de lectores resabiados de Marx, Lenin, Bakunin, Sartre y Nietzsche. Y en el gobierno, ¿habrá alguien que lea algo además de las encuestas?

sábado, agosto 13, 2011

Va en serio

Me pregunta un lector si va en serio esto de la consultoría. Por supuesto que va en serio. El problema es que el Presidente no me llama, y los otros clientes no saben que la necesitan. Paciencia.

miércoles, agosto 10, 2011

Consultor Independiente

He comenzado a trabajar como consultor independiente. Yo fijo la extensión y la calidad de la consulta, y el cliente fija el precio. Solamente recibo a un cliente a la semana.

Al Presidente lo atiendo gratis, por compasión. 


domingo, julio 17, 2011

La derecha unida

Esta carta fue enviada a La Tercera hace tiempo, el 8 de abril.

No recuerdo si se publicó, pero profética era. Si no recuerdo mal, por entonces no entraba Allamand al gabinete, ni los viejos estandartes a la directiva UDI. Pero todavía falta algo, que entonces supuse que vendría: un ministro del interior.

Estoy pensando en cobrarle al gobierno por los consejos.



La derecha unida


 
Señor Director:

Por favor, no se ría con el título de la carta. Solamente quería recordarle que los caciques de la derecha habrían llegado al gobierno probablemente en 1999-2000, si no hubieran jugado el juego del canibalismo. Ahora podría repetirse la historia sangrienta y destructiva, y durar ellos en el gobierno menos de lo que podrían, solamente por darse el lujo de descuerarse por turnos rigurosos.

Sí, es verdad que la Concertación está tan mal que Sebastián Piñera podría proyectar a la Coalición por el Cambio, al menos por un período más, casi por inercia. Sin embargo, estoy convencido de que una coordinación política de alto nivel podría alcanzar incluso los 20 años del régimen pasado, y aun superarlos. Si el Presidente en persona encabezara esta instancia, que propongo, e incluyera por lo menos a estos pesos pesados: Pablo Longueira, Joaquín Lavín, Andrés Allamand, Jovino Novoa, Hernán Larraín, Carlos Larraín y Juan Antonio Coloma, más el Ministro del Interior de turno, su poder se consolidaría y se incrementaría a un ritmo pavoroso para la oposición. Me cuesta imaginar una máquina política más efectiva que todas estas personalidades actuando mancomunadamente.

La derecha, unida, jamás será vencida; pero, ¿estarán unidos, por ventura, los patrones alguna vez?


Cristóbal Orrego Sánchez

viernes, julio 15, 2011

Alianza desconcertada

Otra carta profética, no publicada.



Alianza desconcertada

Señor Director:

La Alianza por Chile está desconcertada. Primero, tiene un jefe de gabinete que, como bien ha observado Carlos Peña, ha dado tantos golpes erráticos que provoca risas: desde su manejo del caso de la Intendenta de Concepción hasta su reciente espectáculo a propósito de las bombas lacrimógenas. Enseguida, como con toda razón se queja Agustín Squella, resulta que la Alianza ahora quiere promover el dirigismo cultural con todo un Ministerio de la Cultura, al que tanto nos opusimos en su día los defensores de la sociedad libre. Finalmente, el gobierno impulsa en Chile lo que en España promovieron los socialistas: el matrimonio homosexual (lo del Acuerdo de Vida en Común es un subterfugio para avanzar hacia el matrimonio, como reconocen quienes entienden el debate, ), la absoluta prohibición de fumar en lugares públicos, el aumento de los organismos estatales.

Hago votos por que las pocas voces sensatas que quedan puedan hacerse oír y respetar. De lo contrario, ¿no será mejor promover otros referentes políticos, para quienes no estamos representados por los actuales?

Cristóbal Orrego Sánchez

jueves, julio 14, 2011

Matrimonio y sodomía

Carta inaceptable no publicada.


Matrimonio y sodomía

Señor Director:

Las propuestas de Carlos Larraín (regular todo tipo de pactos de convivencia sin referencia a los afectos y a la sexualidad de las partes) y de Antonio Bascuñán y otros (regular el matrimonio como una "licencia" del Estado para tener relaciones afectivas y sexuales con reconocimiento público, una "licencia" al servicio de la autoestima de los homosexuales) son muestra suficiente, en mi opinión, de que necesitamos un debate abierto y argumentado sobre el matrimonio como bien público: su naturaleza, sus fines objetivos, la justificación de que el Estado deba o no intervenir en esta materia. Si se sigue a Bascuñán, se discrimina a los convivientes que no quieren instrumentalizar al Estado para servir a sus necesidades de aprobación social y de autoestima, como los hermanos y otras personas mencionadas por Larraín. Si se le hace caso a éste, en cambio, se deja insatisfecho el más fuerte anhelo de los grupos de presión gay: obligar a todos los demás a que los consideremos públicamente como iguales, revirtiendo así el juicio moral tradicionalmente aceptado sobre los actos homosexuales.

En lo personal, estimo que una ley que pretendiera obligarnos a dar ese reconocimiento sería totalmente ilegítima en su objeto, precisamente porque la sodomía es un acto inmoral que, a lo más, podría ser tolerado entre adultos y en privado. La tolerancia de un asunto meramente privado entre adultos fue la justificación de su despenalización hace veinte años. Si era una falsedad estratégica, ¿no será mejor volver a penalizar esa conducta y meter a los homosexuales en el clóset otra vez? ¿Acaso no está ya claro que, al salir del clóset, han terminado por corromper la percepción social del matrimonio, causando un daño quizás irreparable?



Cristóbal Orrego Sánchez

Abogado

miércoles, julio 13, 2011

Encuestas y convicciones

Envié esta carta el 2 de junio. Las encuestas posteriores me confirman el precio de no tener convicciones.


Encuestas y convicciones

Señor Director:

La ministra Ena von Baer nos sorprende cuando afirma que "hay que escuchar a la gente, pero mantener las convicciones", y que el gobierno va a tomar las decisiones difíciles "por impopulares que sean, cuando son importantes para el país". Los ciudadanos externos al actual régimen —sin estar en la oposición todavía— hemos visto que hasta los ministros con convicciones más firmes, como Lavín y Larroulet, no son capaces de mantenerse firmes frente a los promotores del matrimonio homosexual, quienes han dejado meridianamente claro que el Acuerdo de Vida en Común no es una cuestión patrimonial, sino un reconocimiento de su legitimidad moral, y un avance hacia el matrimonio formal con la adopción de niños incluida.


La verdad es que nuestros máximos líderes han llegado al poder obsesionados con las encuestas, y así siguen actuando. Así que les propongo que dejen de engañarse a sí mismos. Desde el punto de vista estrictamente político, no existe una filosofía sólida que oriente al actual gobierno. Consecuentemente, el Presidente y sus ministros sacrifican su popularidad no en aras de convicciones inexistentes —no son mártires de sus principios—, sino simplemente por falta de pericia política y de seriedad para afrontar los asuntos.

Estoy seguro de que, si tuvieran el consejo de gente menos pragmática, tendrían mejores resultados.


Cristóbal Orrego Sánchez

Profesor de Derecho

Universidad de los Andes

miércoles, junio 29, 2011

Paciencia con los adolescentes

Carta sobre minorías ruidosas, en El Mercurio de hoy. Leed.



Cartas 
Miércoles 29 de Junio de 2011 

Paciencia
Señor Director:
Se han dado interpretaciones tan grandiosas de las protestas y paros que nos olvidamos de la infinita crueldad de las comunicaciones sociales. Ni el terremoto de Japón, ni siquiera las atrocidades de Ruanda, ni nuestro propio terremoto de 2010, ni la hazaña de los treinta y tres mineros, nada permanece en la retina, concitando el interés de todos, por demasiado tiempo. Por eso, el paso de las semanas trabaja, en realidad, a favor de un gobierno que sabe que no puede cometer un error fatal: ceder a la presión de la calle. Si complace a las minorías solamente porque actúan más clamorosamente, las mayorías tendrán que salir a las calles también. ¿Se imaginan a los estudiantes injustamente discriminados -los de Inacap, Duoc, universidades privadas, etcétera- saliendo a desfilar frente a La Moneda? ¿Se imaginan si delante de esos dirigentes privilegiados de la Confech se plantaran los estudiantes más pobres, la mayoría de ellos excluidos de los beneficios estatales, o bien forzados a inscribirse en instituciones tradicionales?
El Gobierno ha de armarse de paciencia y trabajar silenciosamente por la igualdad de los estudiantes. Ha de rechazar el chantaje de la izquierda, que instrumentaliza a los jóvenes para conseguir por la fuerza lo que no ha podido ganar por medio de elecciones. Debe usar la mano dura de Ricardo Lagos para hacer respetar el orden público, y forzar a todos a atenerse a los cauces democráticos para conseguir los cambios. El Gobierno haría bien en ampliar las opciones de los estudiantes de elegir entre instituciones públicas y privadas, antiguas y nuevas. Desde ya podría facilitar, a los que quieren estudiar, su desmatriculación de las actuales instituciones en paro y su traspaso hacia el sistema que funciona.
Mientras tanto, algunas universidades privadas han comenzado su publicidad -normal por estas fechas, pero ahora más significativa- para matricular estudiantes en su segundo semestre. Todos los que no están amarrados por créditos, becas y privilegios, harían bien en darse una vuelta para informarse mejor.

Cristóbal Orrego Sánchez
Abogado

domingo, junio 05, 2011

Todos se acobardan

Ante la presión del lobby gay, parece que hasta los atrevidos de Tolerancia Cero se acobardan. El cáustico Villegas, por ejemplo, tuvo que dedicar una página completa en La Tercera a defenderse de los ataques que recibió en Twitter. Se notaba su miedo a la turba. 

Yo envié una carta a ese diario, que no creo que vaya a publicarse. Sé que en el ambiente actual quizás hay que ser valiente para escribirla, pero no sé si se necesita tener tanta valentía solamente para publicarla. En cualquier caso, Villegas es el menos cobarde de los chicos de Tolerancia Cero.


Leed.


Su propia medicina


Señor Director:


Fernando Villegas (La Tercera, R30, 4 de junio) dedica toda una columna a defenderse de los twitteros que lo apalearon por no haber tratado a los homosexuales con la debida delicadeza y silencio con que los otros cobardes de Tolerancia Cero han tratado a sus últimos invitados de esa condición. Entremedio aprovecha de contarnos que ha padecido esa injusticia verbal una docena de veces. Solamente ahora, sin embargo, ha sentido la compulsión de dedicarle una página a denunciar a los hombres-masa y a quejarse de cómo lo maltratan en la red social. 

Olvida don Fernando, al parecer, que el ingrediente preferido de su propia actividad periodística ha sido esa misma desfachatez de los twitteros, ese herir y zaherir a los que no opinan igual. El chico terrible ha recibido una dosis de su propia medicina, y ahora llora desconsolado bajo la apariencia de una recia crítica del fenómeno twitter. 

La verdad, en cambio, es que ante el alud homosexual, ante la violencia de sus ataques verbales, hasta el temible Fernando Villegas simplemente se aterra. Y hasta la "tolerancia cero" se transforma en "tolerancia total", el miedo de los periodistas (Villegas y sus compañeros) a hacer las preguntas difíciles y a oponer la argumentación racional al desvarío ce unos pocos.



Cristóbal Orrego Sánchez 



miércoles, junio 01, 2011

Una visión positiva de todas las cosas

Si alguien no lo entiende, que me llame.

http://www.inspiradosparaamar.org


Ya no uso Facebook, pero a quien lo use le pido que lo pegue en su muro.