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miércoles, diciembre 21, 2011

Havel ha muerto, viva Havel

Carta en La Tercera 21-XII-2011

Han cambiado la redacción, por lo que a los puristas les copio abajo la versión mía: yo prefiero mi ortografía a la de ellos.



Muerte de Václav Havel


Señor director:

"El autor de esta columna falleció el domingo" es la nota que acompaña las palabras de Václav Havel sobre El intelectual y la política, que La Tercera ha tenido el acierto de publicar.

La muerte de quien luchó toda su vida por la verdad y la libertad contra esa tiranía mentirosa y sangrienta que todavía reina en algunos lugares del mundo, nos interpela a quienes vemos con dolor que las ideologías se apoderan de algunos sectores de nuestro país.

Por una parte, el pragmatismo barato de trabajar para el corto plazo, para la encuesta y la televisión; por otra, el fanatismo iluminado de algunos que sin más representación que la de unos pocos miles de ciudadanos, se creen la voz de la justicia y del 90% de la población, supuestamente no representada por el Congreso y el Presidente.

Se entiende que el llamado de Havel debería tener un eco de ultratumba en esos intelectuales que, contando además con dotes políticas, sepan liderar a las masas, no rendirse ante sus caprichos, introducir la razón y la mesura, y no sucumbir ante la ideología y el fanatismo..

Cristóbal Orrego Sánchez


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Original:

Havel

"El autor de esta columna falleció el domingo" es la nota que acompaña las palabras de Václav Havel sobre el intelectual y la política, que La Tercera ha tenido el acierto de publicar. La muerte de quien luchó toda su vida por la verdad y la libertad, contra esa tiranía mentirosa y sangrienta que todavía reina en algunos lugares del mundo, nos interpela a quienes vemos con dolor que las ideologías se apoderan de algunos sectores de nuestro país. Por una parte, el pragmatismo barato de trabajar para el corto plazo, para la encuesta y la televisión; por otra, el fanatismo iluminado de algunos que, sin más representación que la de unos pocos miles de ciudadanos, se creen la voz de la justicia y del 90% de la población, supuestamente no representada por el Congreso y el Presidente. Se entiende, entonces, que el llamado de Havel debería tener un eco de ultratumba en esos intelectuales que, contando además con dotes políticas, sepan liderar a las masas y no rendirse ante sus caprichos; introducir la razón y la mesura, y no sucumbir ante la ideología y el fanatismo.


Cristóbal Orrego Sánchez

jueves, diciembre 01, 2011

La columna de la discordia

La cuestión no es si estamos o no de acuerdo con esta opinión contingente de Gonzalo Rojas, sino si dicen la verdad los que le atribuyen cosas horribles.

Leed y encontrad la frase que lo incrimine. Yo no la encuentro.


Gonzalo Rojas Miércoles 23 de Noviembre de 2011 Krassnoff, lecciones de nuestro pasado reciente

Gonzalo-Rojas2.jpgEl caso Krassnoff vuelve a recordar la importancia de la historia reciente de Chile. Sépanlo, jóvenes: no podrán liberarse de las lecciones de nuestro pasado reciente. Recuérdenlo, adultos: fuimos los protagonistas y no podremos esquivar las consecuencias de nuestros actos.
Unos, vimos venir la marea revolucionaria; otros, por propia voluntad y convencidos de su legitimidad, la impulsaron.
¿Sabían éstos que iban a encontrar una fuerte oposición en gran parte de la sociedad chilena? Sí, pero no les importaba, porque su convicción ideológica era más fuerte que la realidad. Era el sí o sí de la enajenación revolucionaria.
¿Eran conscientes de que cuando quisieran imponer sus posturas violando toda la institucionalidad democrática iba a haber Fuerzas Armadas que se iban a resistir invocando el bien de Chile? Por supuesto: la resistencia de los blancos en Rusia, la de los nacionales en España, la de los coreanos y de los vietnamitas del sur, eran suficientes ejemplos de cómo los pueblos libres les piden a sus Fuerzas Armadas que los defiendan de la agresión totalitaria.
¿Comprendían que si perdían el primer combate tendrían que pasar a la clandestinidad y que en esa condición serían perseguidos sin tregua? Por supuesto, y estaban perfectamente preparados para esa circunstancia, sabiendo que por cada golpe terrorista recibirían un golpe represivo.
¿Conocían las técnicas para sobrevivir y golpear durante un período de férrea persecución? Así era, y eso posibilitó que mientras tenían numerosas bajas en su guerra subversiva, pudieran también asestar terribles golpes que costaron muchas vidas de civiles y uniformados.
¿Ignoraban la preparación de las Fuerzas Armadas para resistir a sus embates? De ninguna manera; sabían que en todo el continente eran miles los oficiales que rechazaban el marxismo y la guerrilla, y que se habían preparado para enfrentar esa amenaza. Quienes hoy son llamados "víctimas" conocían de sobra a su enemigo, al que querían victimizar. Y, por cierto, estaban dispuestos a morir matando.
¿Estaban seguros de poder ganar el combate que ya desde Chillán en 1967 habían planteado en términos de lucha armada? No, pero su voluntarismo era más fuerte que toda racionalidad. Tenían varios miles de hombres en armas -entre el PC, el PS, el MAPU y el MIR, casi 10 mil-, pero sólo los comunistas entendían que la correlación de fuerzas los llevaría a la derrota. De ahí su "No a la guerra civil", o sea, no todavía, porque no podemos ganarla aún.
Pero -sin duda se plantea el lector- éstas eran posturas sólo defendidas e impulsadas por esos grupúsculos de paramilitares que llevaron el proceso a sus extremos, mientras que los civiles militantes de los partidos de izquierda eran buenas gentes que sólo promovían un idealismo socialista democrático.
No. Todos estaban en la misma.
Unos desde dentro del aparato del Estado, intentando instrumentalizarlo para convertirlo en todopoderoso; otros, desde fuera, pero protegidos por él hasta que la Ley de Control de Armas los comenzó a arrinconar; y algunos, entrando y saliendo del Estado: en Investigaciones, y en el GAP, y en Indap, y en la Cora...
El caso Krassnoff le hace bien a Chile; impide que se imponga esa verdad orwelliana que incluso ya parece haberse instalado en La Moneda después de 20 años, sin que haya un mínimo de conciencia histórica, ni siquiera en ministros que trabajaron en comisiones legislativas para construir un nuevo país.
¿Hubo injusticias y abusos en Chile desde 1965 en adelante? Que contesten primero, respondiendo por sus propias acciones, quienes impulsaron una revolución a sangre y fuego que terminó abrasándolos.

Gonzalo Rojas se defiende como puede

Legítima defensa. --- No a los académicos funantes. --- Una funa contra la funa.

Respuesta de Gonzalo Rojas.

Respuesta del profesor Gonzalo Rojas Sánchez

Estimado Sres. Profesores:

Agradezco este tono tan distinto al que usaron en su primera declaración. Van acercándose así al nivel de un diálogo verdaderamente universitario. Para desarrollarlo, iré comentando, punto por punto, los acápites de su segundo texto.

1. La declaración que ustedes emitieron se refiere a mí como profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Yo no firmé en esa calidad. Lo hago siempre sólo como Gonzalo Rojas. Me represento a mí mismo y abrí el diálogo en esa instancia con todos los lectores. Para desarrollarlo existe el blog, para concretarlo están las cartas al Director. Ustedes lo trajeron al interior de la Universidad sin dirigirse personalmente a mí. Creyeron que no tenían conmigo deberes como miembros de esta comunidad.
2. Ustedes no me emplazaron por la misma vía, el Mercurio; ustedes me condenaron a través de una página propia, sin ni siquiera enviarme copia de la Declaración.
3. No, ustedes no deben pedir autorizaciones para contestar. Pero sí corresponde tener la deferencia de hacerlo dirigiéndose al interpelado si pertenece a su misma comunidad. Ustedes no lo hicieron.
a. Efectivamente, ustedes se arrogan la facultad de condenar. Así lo vuelven a afirmar, precisando que se trata de una condena ética y moral. Nadie los ha facultado para un juicio de esa gravedad. La universidad tiene instancias jurídicas y académicas para la calificación de sus profesores. Yo mismo integro la Comisión de mi Facultad hace ya tres periodos. Declaro en esta instancia que resulta gravísimo, que es un atentado a la elemental convivencia universitaria, que se vulnere la institucionalidad de nuestra universidad con este tipo de condenas. Espero que ustedes hagan un explícita renuncia a seguir utilizando este método a futuro.
b. Agradezco que reconozcan que han usado un lenguaje descalificador y les pido que precisen cuáles son mis entelequias y sofismas. Insisten, sin poder citar una sola línea, en acusarme de ³justificar crímenes de sangre²; me adjudican la calidad de abogado, que no tengo, y me imputan una doble falta, que no precisan.
c. Su pertinacia llega al punto de insistir en que hago ³una apología de la muerte de miles de chilenos². ¿Habrá alguno de ustedes que pueda citar la expresión que los llevó a esa conclusión completamente falsa y ofensiva?
4. Siempre he estado abierto al diálogo racional. Pero difícilmente la conversación puede progresar si uno de los interlocutores, yo, he sido desde el comienzo ³condenado².
a. Si ha habido rigor en su lectura, pido que se hagan las concordancias rigurosas entre mis afirmaciones y lo que ustedes me imputan. Juzgarán los lectores. Pero además, ustedes pretenden acusarme por la columna que yo no he escrito, referida a los que ustedes llaman ³los métodos represivos de la dictadura.² Me emplazan a referirme al tema, peroŠ
b. Š veo que ninguno de usted tiene ni el mínimo interés por asomarse a ³Chile escoge la libertad. La Presidencia de Augusto Pinochet Ugarte, 1973-1990², 2 vols. Una vez más, hay una explícita renuncia en ustedes a la consideración de la tarea universitaria.
c. Es notable que un selecto grupo de profesores universitarios afirme que renuncia de antemano al estudio de un libro futuro y que sólo se guiarán por eventuales reproducciones en la prensa. ¿Proceden ustedes así en sus respectivas disciplinas?
d. Agradezco que distingan ahora entre trabajo científico y divulgación personal del mismo. Pero son ustedes justamente quienes confundieron todo desde el comienzo, ³condenando enérgicamente² al universitario por su tarea divulgadora.
5. a. No veo reciprocidad en ustedes. Me habría gustado leer que tampoco ustedes me guardan rencor y que, por eso, si lo hubiesen estimado pertinente, me perdonaban. No lo han hecho. Efectivamente, yo he sido gravemente ofendido por ustedes, pero insisto, no tengo rencor, he perdonado.
b. Los veo con problemas para sumar. Su primera declaración tiene 150 firmas; la segunda, al momento de contestarles, lleva 63Š
Por mi parte, agradezco los notables apoyos de otras tantas decenas de profesores de la Universidad en su Declaración del martes 29, del Consejo de mi Facultad, del historiador Joaquín Fermandois, del Movimiento Gremial de la Universidad y de miles de personas que me han manifestado su adhesión. Es difícil que ustedes puedan dimensionar la magnitud del rechazo que han suscitado sus ofensas.

Gonzalo Rojas Sánchez
Profesor Titular

Académicos UC: mienten y persisten en mentir

Un grupo de académicos se apropia de la representatividad UC. Son activistas políticos de izquierda, que apoyan a la FEUC de izquierda, y que han tratado recientemente de linchar al profesor Gonzalo Rojas por sus opiniones de derecha.

Ellos plantean la cuestión, por tanto, de la repolitización de la UC. Los otros académicos ya no pueden quedarse en la neutralidad total, especialmente si entre los "académicos UC" hay quienes NO comparten la doctrina católica, pero SÍ utilizan el cristianismo como medio de argumentación en cuestiones opinables.


¿No hay forma de pararles el carro? ¿Son los nuevos dueños de la Universidad? ¿Le pasará a la Iglesia lo que en otras partes, que ha perdido sus universidades a manos de agitadores?

Les copio la respuesta que le dieron a Gonzalo Rojas para que se vea cómo manipulan los hechos y qué determinados están a atacar a sus adversarios.

Réplica a Gonzalo Rojas

noviembre 30, 2011
Estimado profesor Rojas:
1. Nuestra declaración se refiere a Ud. personalmente y está firmada por sus autores y adherentes, que es lo propio de la vida civilizada. Si de diálogo se trata, Ud. no habría publicado una opinión para ser leída por millones de anónimos ciudadanos.
2. Cuando alguien expone sus opiniones en un medio público y masivo, es legítimo que se le emplace por la misma vía.
3. Del mismo modo, una vez publicada una opinión, no es necesaria advertencia alguna para contestar. ¿O acaso habría que pedir alguna autorización?
a. Nadie se arroga nada, excepto ejercer el mismo derecho que Ud.: publicar una opinión, la que en este caso importa una enérgica condena. El término “condena”, convendrá Ud., no tiene necesariamente connotaciones judiciales, aunque sí éticas y morales.
b. El lenguaje descalificador es consecuencia de su propia entelequia, repleta de sofismas, puesto que al justificar crímenes de sangre (cometidos, ocultados o ignorados por quienes Ud. aparenta apoyar), haciendo recaer la responsabilidad de esas depravaciones en las propias víctimas (sin hipócritas comillas), quienes pudieron ser juzgadas y castigadas con apego al derecho, incurre Ud. en una doble falta, inexcusable en un abogado cristiano.
c. Por lo anterior, no hay distorsión alguna en nuestra lectura: Ud. efectivamente hace una apología de la muerte de miles de chilenos, con el agravante de confundir grupos de resistencia armada con los miles de ciudadanos comunes (campesinos, jóvenes, mujeres) que enfrentaron tortura o encontraron la muerte.
4. Celebramos que ahora, después de haber publicado su opinión, esté Ud. dispuesto a iniciar un diálogo racional.
a. Hemos leído su columna con el mayor rigor. Usted, en cambio, omite en su argumento los métodos represivos de la dictadura, reñidos con el honor militar, con las convenciones internacionales de guerra y con los principios más elementales del justo proceso, incluida la “desaparición” de cadáveres para evitar dar cuenta de la arbitrariedad y la crueldad. Como abogado y profesor titular, ¿por qué no se refiere a este particular aspecto de la eufemística “guerra” que Ud. denuncia?
b. Ya que Ud. no consideró pertinente invocar su propia obra en dicha columna de opinión, tampoco es del caso que nosotros recurramos a ella. Lo que aquí se comenta es un breve escrito suyo publicado en un periódico.
c. No tenemos intención de analizar su próxima obra, a no ser que la reproduzca en la prensa.
d. En una universidad que se precie de tal, todos tienen derecho (deber, en realidad) de investigar y fijar postura, y todas las opiniones están sujetas a debate. Otra cosa es reaccionar a un texto hecho público.
5. Finalmente, en respuesta a sus comentarios personales:
a. Nos alegra que no nos guarde rencor, que es cosa muy mala. Es paradójico, sin embargo, que Ud. nos declare su perdón, cuando los ofendidos en carne viva somos nosotros. Ese recurso retórico es conocido como Falacia del Victimismo.
b. Hacemos un público reconocimiento a los cientos de profesores de esta gran universidad que han adherido al repudio a su columna de opinión. Igualmente felicitamos a la FEUC (recién electa democráticamente) por su inmediato y similar repudio. Todos estamos atentos a la defensa de nuestras libertades y, muy particularmente, de la verdad.
Carlos Aguirre, Escuela de Construcción Civil
Francisco Albornoz, Escuela de Teatro
Eduardo Agosín, Facultad de Ingeniería
Lorena Amaro, Instituto de Estética
Soledad Aravena, Facultad de Letras
Carolina Becerra, Facultad de Matemáticas
Javier Cancino, Escuela de Diseño
Andrea Chignoli, Facultad de Comunicaciones
José Pablo Concha, Instituto de Estética
Marcela Cornejo, Escuela de Psicología
Mauricio Cortés, Instituto de Música
Felipe Court, Facultad de Ciencias Biológicas
Patricio Cumsille, Escuela de Psicología
Joaquin De Cea, Facultad de Ingeniería
Rodrigo De la Iglesia, Facultad de Ciencias Biológicas
Claudia Drago, Facultad de Educación
Patricia Espinosa, Instituto de Estética
Paula Errázuriz, Escuela de Psicología
Angélica Farías, Escuela de Enfermería
Eduardo Fermandois, Instituto de Filofofía
Luis Flores, Facultad de Educación
Xavier Figueroa, Facultad de Ciencias Biológicas
Gisela Frick, Facultad de Arquitectura
Ricardo Fuentealba, Escuela de Arte
Daniela Fuentes, Escuela de Enfermería
Gonzalo Gallardo, Escuela de Psicología
Eugenio Garcés, Escuela de Arquitectura
Ricardo Giesen, Facultad de Ingeniería
Milena Grass, Escuela de Teatro
Sebastián Gray, Escuela de Arquitectura
Carlos González, Facultad de Letras
Sergio Gutiérrez, Facultad de Ingeniería
Rocío Hidalgo, Facultad de Arquitectura
Loreto Holuigue, Facultad de Ciencias Biológicas
Pablo Julio, Facultad de Comunicaciones
Andrés Kalawski, Escuela de Teatro
Mariane Krause, Escuela de Psicología
Edmundo Kronmuller, Escuela de Psicología
Ana María Leñero, Facultad de Física
Gloria Martínez, Escuela de Teatro
Patricio Miranda, Escuela de Trabajo Social
Cristián Morales, Instituto de Música
Germán Morales, Escuela de Psicología
Felipe Moreno, Facultad de Letras
Andrés Moreira, Instituto de Geografía
Carmen Olivari, Escuela de Psicología
Cristián Opazo, Facultad de Letras
Juan de Dios Ortúzar, Facultad de Ingeniería
Marcela Oyadenel, Facultad de Letras
Olof Page, Instituto de Filosofía
Rodrigo Pérez de Arce, Facultad de Arquitectura
Carlos Portales, Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas
Patricia Raquimán, Facultad de Educación
Rolando Rebolledo, Facultad de Matemáticas
Carolina Rojas, Escuela de Trabajo Social
Diego Romero, Facultad de Física
Gabriela Rubilar, Escuela de Trabajo Social
Cristián Salas, Facultad de Química
Olaya Sanfuentes, Instituto de Historia
Daniela Serra, Instituto de Historia
Mike van Treek, Facultad de Teología
Laura Valledor, Facultad de Educación
Rodrigo Varas, Facultad de Ciencias Biológicas
Ruby Vizcarra, Facultad de Educación
Pablo Whipple, Instituto de Historia
Mi reconocimiento es a estos profesores por ser abiertos, dar la cara y sus nombres, sostener sus errores con confianza, y permitirnos la legítima defensa. No reconozco a ninguno de ellos como alguno de los que han salido a defender las posiciones de la Iglesia católica en el debate público: en ninguno de los asuntos que hemos debido debatir en los últimos veinte años.

NUNCA.

Invitación

Hoy se presenta el libro de Ian Henríquez sobre el principio de defensa del no nacido en el derecho civil, que es un excelente tratado de derecho civil y de filosofía jurídica sobre el tema. A las 18.30 hrs en el Museo de Arte Precolombino (un símbolo de la universalidad del amor por la vida que nace), en Moneda 361. Los esperamos.

viernes, noviembre 18, 2011

Ley discriminatoria

Carta enviada a La Tercera. No se publicó. ¿Estaremos de vuelta en el clóset, los que nos oponemos al lobby gay?
 
Ley discriminatoria
 
Señor Director:
 
Sorprendentes resultan las opiniones de Patricio Zapata sobre los alcances de la ley antidiscriminación, procediendo de un reconocido profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Católica. Por una parte, ilustra el asunto con casos hipotéticos que precisamente él no podrá decidir, sino que quedan entregados a multitud de jueces de letras. Por otra parte, no se hace cargo de la experiencia comparada, especialmente europea, que en este asunto es unánime y lapidaria: las leyes antidiscriminación tienen una sola finalidad clara, que es promover la agenda gay, y hasta han servido para imponer la adopción de niños por homosexuales (¿ignora él que la Iglesia ha perdido todas sus agencias de adopción en Inglaterra, excepto una que lucha en los tribunales?). En tercer lugar, refugia su argumento en ejemplos fáciles: sería lícita una asociación gremial exclusiva para mujeres . . . de acuerdo, pero ¿y solo para varones o solo para heterosexuales?; sería lícito que una universidad confesional prohibiera el disenso público a sus profesores, pero no conductas "estrictamente privadas" . . . de acuerdo, pero ¿son conductas estrictamente privadas las relaciones sexuales con alumnos, o con personas del mismo sexo cuando llegan a ser conocidas por cualquier medio?
 
Finalmente, mi estimado amigo reconoce que el recurso de protección "está funcionando tarde, mal y nunca", para justificar una acción especial, privilegiada, contra la discriminación arbitraria. Es decir, se da la gran paradoja de que quienes ven conculcados derechos tan importantes como la vida, la libertad de enseñanza o la propiedad, son dejados a la merced de un recurso estimado inútil; son discriminados injustamente, mientras los que puedan alegar la afectación de la igualdad disfrutan de un privilegio. Este proyecto de ley es inconstitucional.
 
 
Cristóbal Orrego
Profesor de Derecho Natural

jueves, noviembre 17, 2011

Excelente artículo de Federico García


Posteos del Día
17 de Noviembre de 2011

No existe un derecho universal al matrimonio

El reciente fallo del Tribunal Constitucional ha abierto nuevamente la discusión sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. Es comprensible que algunos homosexuales se sientan discriminados por no poder casarse, pero una mirada más amplia a la cuestión muestra que la discriminación no es todo lo que está en juego. 
Casarse no es un derecho universal, nunca lo ha sido. Los menores de edad -esos que tienen derecho a una educación de calidad-  no tienen derecho a contraer matrimonio y eso no es discriminación arbitraria.

Las sociedades se toman muy en serio el matrimonio y ponen restricciones porque de él nacen los hijos. Los niños son la siguiente generación, la que dará continuidad a la comunidad. A la generación futura,  que sólo puede venir de la unión entre hombre y mujer, hay que protegerla. Aunque este tipo uniones haya variado en el tiempo, la experiencia acumulada de la especie muestra que el ambiente más propicio para que crezcan los niños es el que resulta de la unión estable y exclusiva de sus padres.

Es por eso que el Estado da a la unión entre hombre y mujer un reconocimiento especial. No es una unión cualquiera, sino una con efectos públicos, de los cuales depende la supervivencia de la sociedad. Engendrar y criar a los nuevos ciudadanos es algo que ninguna otra institución puede hacer. Es una tarea crucial, de largo aliento y nada de fácil; le corresponde, por tanto, algún reconocimiento público.

Si se niega, como lo hizo el voto disidente del Tribunal Constitucional, que el matrimonio sea para los hijos,  habrá que preguntarse qué es lo esencial. El afecto, dicen algunos, pero no se ha examinado lo que implica. ¿Habría alguna razón de peso para prohibir la poligamia y el matrimonio entre consanguíneos si el afecto fuera lo constitutivo del matrimonio? La sociedad siempre ha reconocido múltiples y variadas relaciones de afecto (amistad, relación maestro-discípulo, etc.),  pero hasta ahora no ha visto la necesidad de que sean reguladas por el Estado. ¿De dónde viene este afán? Sólo se regulan las uniones de quienes pueden o podrían tener hijos por la importancia que esto tiene.

Así como no es discriminación arbitraria el que no se puedan casar menores de edad, consanguíneos o tríos de personas, porque ese tipo de unión iría en detrimento de los hijos, tampoco lo es el que no se puedan casar dos personas del mismo sexo, ya que por naturaleza no pueden tener descendencia y eso hace que esa unión sea radicalmente distinta de lo que es el matrimonio.

Por lo demás, los homosexuales en Chile no sufren discriminación legal: pueden organizarse, formar asociaciones, publicar sus escritos, manifestarse en la calle, etc. Lo que se busca realmente al intentar legalizar las uniones entre personas del mismo sexo es algo que tendríamos que preguntárselo a Freud.

(*) Texto publicado en El Sur, de Concepción.

miércoles, noviembre 16, 2011

Educación: enésimo show del consenso


El Mercurio
Cartas 
Miércoles 16 de Noviembre de 2011 


Disenso en educación

Señor Director:


En 2006 manifesté a usted mi insatisfacción por el informe de la comisión que la ex Presidenta Bachelet convocó para neutralizar a los pingüinos (carta "Abía una ves una comición", 3 de octubre de 2006). Entonces denuncié el maltrato de la lengua española, la jerga burocrática y sentimental, el vacío de argumentos, el resentimiento. Sugerí esperar las opiniones de Gonzalo Vial y de otros que han tenido éxito como educadores de pobres y de ricos, y que saben escribir.
Gonzalo Vial se nos fue al cielo anunciando lo que nadie quería ver y denunciando lo que nadie quería cambiar. Les recomiendo a los lectores volver a leer esas columnas sobre la educación, que no tienen desperdicio en profundidad, realismo e ironía. "La catástrofe futura que incuban la pobreza y la mala educación nos parece lejana o una profecía groseramente exagerada", decía en una de ellas. Y sobre la marcha, develó la estafa esencial del famoso "acuerdo histórico en educación", el de los brazos arriba de Bachelet con Provoste con Larraín, con Escalona . . . Rosalía con Efigenia y Lucila con Soledad.
Junto a Gonzalo Vial, una minoría importante -aunque cada día con menos voz pública- rechaza con fuerza los acuerdos que se gestan ahora. Mientras esta minoría, que ha sido exitosa merced a una filosofía de la educación probada en las aulas, no sea convocada, mientras su visión no esté representada, los acuerdos seguirán siendo estrategias de contención de los descontentos; las políticas y nuevos organismos, engaños tecnocráticos para sentir que algo se ha hecho; la inyección de más y más dinero, una dilapidación irresponsable e inútil.
A Gonzalo Vial lo tildaron de exagerado y catastrofista esos mismos que ahora entonan su enésimo mea culpa ante la presión de las izquierdas, esas expertas en manipular las necesidades y las miserias humanas, y en agravarlas cuando sus propuestas son llevadas a la práctica.

Cristóbal Orrego Sánchez
Profesor de Derecho Natural

jueves, noviembre 10, 2011

Talante moral

 
Señor Director:

Nuestros políticos tienen su prestigio moral alicaído, por justas razones.

El sarcástico columnista Liberty Valance ha remachado la idea hace un par de semanas, cuando escribió que los militantes del lobby gay tienen una lista con secretos comprometedores de miembros de la élite gobernante. Es la primera vez que se escribe en la prensa seria sobre esta doble vida de algunos, que hemos oído de buenas fuentes antes. Me imagino que ha sido el disparo de partida de la carrera por publicar la dichosa lista. Hago votos por que suceda pronto, para que sean desvelados quienes puedan estar obrando bajo chantaje y no por convicción.

En cualquier caso, por chantaje o por convicción, las decisiones simultáneas de absolver a Guido Guirardi de sus culpas y de aprobar la ley de privilegios para los homosexuales son perfectamente coherentes entre sí y con el bien merecido prestigio de la clase política.

 (Unpublished).

P.S.: Apuesto lo que quieran a que ha comenzado la carrera por filtrar escándalos de faldas de políticos chilenos, especialmente si son tenidos por conservadores (porque en otro caso no es escándalo, sino parte del modus vivendi).

martes, noviembre 08, 2011

¡Maricas al poder!

Leo en El Mercurio de ayer que el gobierno insiste en apoyar el lobby gay. Ahora se echa a correr la noticia de que podrían dar suma urgencia a su proyecto de no discriminación, que, como se sabe, tiene una sola aplicación clave.

La pregunta política (no moral, que ésta es sencilla) es si Sebastián Piñera y sus amigos de Palacio tendrán más o menos apoyo por esto. ¿Y qué hará la derecha? Quizás es mejor un gobierno de izquierda que una derecha tan liberal.