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miércoles, julio 02, 2008

Allendemanía

Oh, my dear! Parece que todo el mundo se está tomando en serio el centésimo aniversario de ese 26 de junio en que el mundo vio nacer a un Salvador (Allende) que llegaría a ser un Perdedor (Allende). Yo quería sustraerme a la locura, pero los ataques de risa me empujan a decir algo aparte del jajajá. Es que me se me saltan las lágrimas de las carcajadas que me dan leyendo a los socialistas, como el nefable senador Escalona (¿o era ministro vocero de gobierno, que dice tantas leseras?), que ensalzan al compañero Allende por haber servido de precursor del capitalismo que ahora triunfa: del modelo de mercado con equidad, del auge exportador, de la democracia, en fin, de todo lo que Pinochet dejó armado. Algunos dicen que si Allende viviera estaría en la Concertación, y no me cabe duda.

Claro que no sería por su lealtad con el comunismo, sino porque el muy frívolo y macuco habría evolucionado junto con toda la panda de socialistas y comunistas renovados. Habría ido desde defender la estatización de la economía a defender la privatización del estado. Y ya sabéis a qué me refiero: no a la privatización de empresas, por cierto, sino del estado en sí mismo, con camas y petacas.

De todos modos, tengo que reconocer que el embrujo del Salvador Perdedor debe de ser grande entre los chicos de izquierda, porque ni los más cerebrales y bien dotados de un sano sentido crítico han podido evitar una burda canonización del héroe, del santo del materialismo ateo. Y, a fin de cuentas, debe de ser un santo, pues que hace milagros tan grandes. Uno lo hizo en vida, preparar el camino a la Junta de Gobierno, por lo que tanto lo celebra Escalona como precursor. El argumento de Escalona es así de tarado: si no hubiera habido Allende, no tendríamos el auge exportador del campo; estupendo, pues, vayamos por la senda de la idiotez, entonces, y démosle las gracias, a Allende, por haber consumado la destrucción de un país, que hizo necesario rehacerlo con la fuerza de los soldados. Los demás milagros los ha obrado don Salvador Perdedor desde el Oriente Eterno que, cual astro oscuro, pasó a decorar: ha conseguido eliminar las sinapsis de gentes otrora relativamente pensantes, dejarlos como vegetales de la historia y de la política.

Con tanto milagro, ¿cómo que no lo canonizamos también los cristianos? San Allende, ¡ora pro nobis, mierda!


3 comentarios:

  1. Muy buena columna, muy buena.

    Lamentablemente, los "cerebros lavados" (Hermógenes), necesitan que se les patee la cabeza a punta de verdades duramente dichas para que puedan entender algunas cosas.

    Que vergüenza más grande la de esta gente al conmerar el natalicio del hombre que fue el rostro de las más grandes tragedias de este país.

    Le adjunto una carta que envíe a La Tercera, pero que por supuesto no me publicaron en ese diario pluralista.

    Saludos Profesor,

    Fabián Mella Olivos
    ----

    Señor Director:

    En respuesta a la carta "Marcha neonazi" publicada por su prestigioso medio el día de ayer, y firmada por don Alvaro Erazo, Intendente de la Región Metropolitana, quisiera señalar que comparto plenamente su postura. No es posible que grupos que atentan abiertamente contra todos los principios democráticos y que en el pasado violaron sistemática y abiertamente los DDHH en el mundo, tengan el descaro de, en nombre de la libertad expresión, fomentar el odio y el rencor en nuestra tierra.
    En concordancia con lo anterior, espero que tampoco se autoricen más las marchas de grupos marxistas, comunistas y anarquistas, que representan el odio encarnado disfrazado de proletariado. Como católico, me ofende abiertamente ver como grupos apoyan doctrinas que en el pasado promovieron -y promueven- la persecución religiosa en todos los países en que se implementaron, asesinado y persiguiendo a miles de personas por profesar su Fe. Asimismo, parece incomprensible que grupos celebren con la autorización de todos, el natalicio de Salvador Allende que, como es sabido, no trepidó en catalogar a la Unión Soviética como la hermana mayor de la revolución en Chile.
    Espero en el actuar del señor Intendente, la consecuencia propia de un hombre honesto y transparente.

    Fabián Mella Olivos
    Estudiante de Derecho
    Universidad Diego Portales

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  2. Como dijo alguien y creo que fue Hermógenes (lo que mi memoria no me permite recordar bien), Allende fue el peor presidente de chile...... bueno, hasta el momento.
    Tanta celebración??? no entiendo.

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  3. Para mi Salvador Allende Gossens, no merece más respeto que el que dedicaría, genéricamente, a cualquier ex Presidente del país, como asimismo para cualquiera persona ya fallecida. Y pare de contar.

    Los "sentidos" homenajes que le hacen algunos de sus actuales partidarios, solo puedo entenderlos en el contexto de un ideologismo ciego, o bien en una intención premeditada de distorsionar la realidad histórica del país.

    Asimismo, me cuesta entender la admiración que se siente por Allende fuera de las fronteras chilenas.

    La verdad es que eso solo lo puedo correlacionar con que la realidad de lo que aquí ocurría se distorsiono enormemente tras nuestras fronteras, tanto antes como después del año 1973 (cosa que con algunas experiencias personales que viví, estoy seguro que es efectiva); además del efecto sicológico que produjo a nivel mundial, el hecho de que en una época en que se creía que el marxismo representaba una real posibilidad de cambio para la humanidad, y que tal cambio solo parecía poder lograrse por la vía violenta, fuera Allende el primer Presidente de esa tendencia que llegara al poder por las urnas y no por las armas.

    Todo eso provoco una expectativa y una esperanza que, al quebrarse en la forma violenta con que terminó, y al tomar Allende la decisión de inmolarse a si mismo en el palacio presidencial, dejaron una impresión MITICA, que ha elevado su "estatura moral" a un nivel que la verdad se aleja demasiado de lo que realmente el ex Presidente merece.

    Sin embargo, tras la caída sin pena ni gloria de prácticamente todos los socialismos reales en el mundo, aquella imagen irreal debiera comenzar a acercarse a un nivel más cercano a la verdad.

    Pero creo que la historia aún deberá dejar transcurrir un buen tiempo, antes de que las pasiones con que se revisa la figura de Allende, se decanten para que así su verdadera estatura moral comience a aflorar tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

    La realidad es que en torno a la figura de Allende se han tejido DEMASIADOS MITOS.

    Algunos ya han ido cayendo producto de que la porfiada realidad, tarde o temprano tiene que terminar por imponerse.

    Un ejemplo es aquel sobre que murió acribillado por los militares que ingresaron a La Moneda el 11/09/73. Hasta odas se le hicieron "honrrando" esa muerte.

    Pero la realidad se ha impuesto y su misma hija, Isabel Allende, así lo ha reconocido en una entrevista a un medio mexicano (http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=164983&tabla=notas). Pese a todo, aún hay algunos que insisten en sostener públicamente aquel mito.

    Y hay varios más, solo por mencionar algunos:

    1.- Que el golpe fue producto de una siniestra conspiración de la CIA, Nixon, Kissinger y, por supuesto, la "siniestra" derecha política chilena.

    2.- Que el apoyo popular para Allende seguía creciendo (con un fraude electoral de por medio, eso sí), y que se presentía que la UP ganaría de nuevo en 1976 y por eso se apuraron a hacer el golpe.

    3.- Que justo ese día 11, Allende iba a llamar a la población a un plebiscito para decidir su continuidad en el poder.

    4.- Que sabiendo de ese plebiscito, los militares decidieron hacer el golpe ese día.

    Es obvio aquí, que el 4 se contrapone con el 2, sin embargo todas esas versiones he escuchado, ¡en fin!.

    Espero ver el día en que se imponga la cordura y una realidad más sensata . . . y producto de ello, espero ver como un ofensivo monumento que se le hizo frente a La Moneda, sea retirado y ubicado frente a la sede de su partido, el Socialista, pues allí no más debiera estar.

    Y respecto a ese monumento . . . poco se comenta (¡¡obvio, a sus partidarios no les conviene decirlo!!), pero no debemos olvidar que se llamo a una erogación pública para hacerle aquel monumento, colecta que fue un ¡¡¡TOTAL Y COMPLETO FRACASO!!!, y muy calladamente, tuvieron que hacerle el monumento con fondos públicos.

    Me parece que eso es más que decidor sobre lo que valora en verdad el chileno común, la ficura de ese ex mandatario.

    Un saludo

    Cristian Muñoz P.

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